miércoles, agosto 23, 2017

No tengo nada contra Paulo IV, aunque antes hubiera votado por Trump





















Un saludo a mis queridos lectores cubanos, uno de los cuales me saludaba ayer. Tengo la impresión de que el régimen no dio toda la difusión que yo hubiera deseado de mi Carta a Fidel, cuando ese tirano fue a su destino eterno.

También quiero saludar a mis lectores brasileños. Me sorprende encontrar tantas personas de esa nación en este blog ibérico. Siempre me ha parecido fascinantemente misteriosa esa nación que es un océano de selvas recorrido por ríos serenos y colosales.

Un saludo a todos los clérigos hispanos estudiantes de licenciatura y doctorado en Roma. Mi panel de estadísticas me demuestra que en vuestros ratos ociosos sois una visita pequeña pero fiel. Una de cada cien visitas proviene de los sacerdotes y frailes aburridos de la ciudad de los papas.

Quiero decir que no tengo nada personal contra Paulo IV. Os aseguro que a mí no me ha hecho nada malo. El siglo XVI está lo suficientemente lejos como para que no haya hecho nada malo ni siquiera a mis abuelos. Lo Trump era una broma. En un cónclave, Trump no hubiera recibido ni un voto mío.

Ahora bien, la actuación de ese papa de decisiones impetuosas, Paulo IV, encarcelando a dos cardenales completamente inocentes basándose en sus manías personales fue absolutamente reprobable. Pero no fue malo con todos. A un sobrino totalmente indigno y ajeno al estado clerical, lo elevó al cardenalato fulminantemente. Sí, no era malo con todos: favoreció a sus sobrinos todo lo que pudo con múltiples beneficios.

La lista de actos deplorables de este papa es larga. Eso sí, nada de sexo. Pero el buen Dios consideró que con cuatro años de papado ya era más que suficiente.


Éste es un buen ejemplo de algo que he repetido muchas veces: si los obispos deberían ser escogidos de entre los mejores de los mejores sacerdotes, los cardenales deberían ser tomados de entre los más óptimos obispos. 

Hace tiempo escribí una pequeña obra sobre el cardenalato titulada Colegio de pontífices, en la que me atrevo a sugerir una reforma de ese sacro colegio. En ese grupo de eclesiásticos no debe haber lugar para simplemente buenas personas, todos sin excepción deberían ser la cúspide de la santidad y la sabiduría de los pastores de la Iglesia.

martes, agosto 22, 2017

Paulo IV y Galat: une histoire d´amour


Ultimamente este blog ha estado circulando alrededor del papa Paulo IV. Hasta el punto de que algunos han temido de que este blog cambiase su nombre de Blog del padre Fortea por el de Blog de Paulo IV. Papa de muy infeliz memoria. No por nada inmoral, probablemente fue casto como un árbol, sino por su carácter y sus decisiones, a cada cual más desacertada y a cada cual más inmoral. 

Tomó decisiones que, cubriéndolas con el manto de la caridad, simplemente las calificaré de procedentes de un carácter sumamente mezquino. Creó un clima de miedo, un clima verdaderamente inquisitorial, tomó crueles decisiones de Roma respecto a los judíos, hizo lo posible para acabar con la paz entre el rey de España y el rey de Francia: debía pensar que la guerra es bella como en los cuadros. Y si vamos a la letra pequeña, la lista continúa. Los cardenales que votaron por él tendrían tiempo suficiente para lamentar su errada decisión.

Pero vamos a decir algo más sobre su bula Ex cum apostolatus officio. La bula es repetitiva y confusa, hay partes en las que parece contradecirse a sí misma. Sólo releyéndola varias veces entera, de cabo a rabo, uno se hace clara idea de lo que quería decir.

Pero al releerla con detención es cuando uno percibe hasta qué punto la redacción de algunos párrafos es nefasta. Salvo que, en un alarde de sentido del humor, su verdadera intención fuera precisamente la de desorientar y marear a sus lectores.

Hasta entonces, si un cura, obispo, arzobispo o cardenal parecía haber caído en la herejía, se le juzgaba canónicamente y se imponía una sentencia: absolutoria o no.

Pero Paulo IV decidió que era más efectivo condenar de una sola vez a todos los que cayeran en la herejía. Y determinó que, al caer en la herejía, perdieran sus puestos. Esto se podía haber dicho en una línea: los eclesiásticos que caígan en evidente herejía perderán sus puestos y cesa la obediencia hacia ellos. Pero su bula da vueltas y más vueltas sobre el tema, enredándose cada vez más.

El momento de mayor confusión es cuando afirma que la primera sede no es juzgada por nadie, y después añade que el elegido como Romano Pontífice perderá su puesto si cae en la herejía antes de su promoción.

No hay que ser un experto en canonística para darse cuenta de que un asunto tan delicado había que haberlo precisado con sumo cuidado.

Pero, dado que afirma tajantemente que el Papa no puede ser juzgado por nadie (eso lo deja muy claro), el texto más oscuro debe ser interpretado según el texto claro. De lo cual se deduce que una vez que los cardenales han elegido un sucesor al obispo de Roma, entonces, es el momento para hacer alegaciones si las hubiere. De ahí que en otro texto de la bula afirme del Romano Pontífice que eso se puede hacer: antes de su promoción.

Eso sí, Paulo IV era un papa legítimamente elegido, como le gustan a Galat, y su predecesor en el solio pontificio había renunciado del modo más perfecto posible: la muerte.


La muerte siempre es el modo más perfecto para renunciar a un cargo. A no ser que seas el Cid Campeador. Pero no consta que ningún papa muerto haya presidido ningún sínodo sobre la familia. 

Tampoco consta que Paulo IV fuera elegido con el voto de ninguna mafia holandesa. O sea, que era un papa-papa, un papa genuinamente papa, un papa al 100%. Ah, qué tiempos aquellos, Galat, en los que todo estaba en su sitio, en los que reinaba el orden. Con tanto orden, no es de extrañar que nadie acusara nunca a Pablo IV de ser un papa masónico-satánico.

lunes, agosto 21, 2017

Maestro, ¿qué hacemos?


Para que no quede ninguna duda acerca de la discusión planteada en el blog, aquí está el texto en latín de la bula de Paulo IV:

…seu etiam Romanum Pontificem ante eius promotionem

Ese tema está zanjado. Y más si consideramos que en 1917 bajo Benedicto XV quedó abrogada esa bula. Si la última razón para el cisma es una bula abrogada, pues vamos bien, señor Galat.

Lo digo porque su programa se basaba en la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis (de 22 de febrero 1996) y en la bula Cum ex apostolatus officio de Paulo IV. La primera, como ya mostré, dice justamente y de forma expresa lo contrario de lo que dice Galat. Y la segunda está abrogada. No es de extrañar que los lefebvrianos se hayan arrojado por la borda del barco de Galat antes que seguir en un barco que flotaba tan bien como el Titanic.

Pasemos a otro asunto, éste no da más de sí. Sin embargo, en medio de comentarios sin sustancia, sí que otro comentarista, Ivan Ricardo, hizo un comentario inteligente que merece ser abordado:

Hola Padre Fortea, bendiciones. Vivo en Colombia. He seguido sus obras y comentarios de forma constante. Sin embargo me gustaria leerle sobre los temas de fondo. Es decir, no si el papa francisco es o no legitimo, es claro que lo es, decir que ss bendicto xvi no renuncio en verdad, es acusarlo de mentiroso. El tema no es ese en verdad. El tema real es: la dubia, (…). Son estos temas en los que se requiere claridad. Mil gracias.

Bien, ese tema sí que es un asunto profundo que no lo he obviado. Lo abordé hace tiempo en este blog, en más de seis u ocho posts. Es un tema que prefiero no tratar aquí en profundidad, porque requeriría una precisión en los matices que nos llevaría a emplear muchos posts.

Pero baste decir que es posible ser fiel al magisterio del Papa Juan Pablo II y al magisterio Papa Francisco. No hay por qué elegir. En Amoris Laetitia no hay ninguna herejía. Es posible una aproximación sanamente critica a Amoris Laetitia , pero ésta debe hacerse por parte de los grandes teólogos. Un análisis profundo que sea constructivo sólo lo pueden hacer quienes realmente pueden aportar algo de verdad.

Pero está claro que no hay ninguna herejía. Sólo una nueva aproximación a un problema pastoral indudable. El asunto se podría condensar en estas palabras del Papa en la parte más controvertida de la encíclica, el resaltado en color es mío:

Pero de nuestra conciencia del peso de las circunstancias atenuantes —psicológicas, históricas e incluso biológicas— se sigue que, «sin disminuir el valor del ideal evangélico, hay que acompañar con misericordia y paciencia las etapas posibles de crecimiento de las personas que se van construyendo día a día», dando lugar a «la misericordia del Señor que nos estimula a hacer el bien posible».

Y un poco más adelante:

Los pastores, que proponen a los fieles el ideal pleno del Evangelio y la doctrina de la Iglesia, deben ayudarles también a asumir la lógica de la compasión con los frágiles y a evitar persecuciones o juicios demasiado duros o impacientes. 

domingo, agosto 20, 2017

Hoy dos posts. Por si sirve de algo.


Aunque ha sido muy maleducado, voy a contestar a Eric Vargas. La letra pequeña es de su comentario. La letra grande es mía.

Querido Padre fortea te pido que abandones tu gran ignorancia y ceguera culpable, tu agilidad mental (por lo menos en este tema concreto) es la de un niño pequeño, y tu evaluacion de cum apostolatus oficcio del Papa Pablo iv ha sido tervigersada .

Sí, tan tergiversada que por eso quería que apareciera entero todo el trozo más importante de esa bula.

El Papa Pablo iv primeramente establece que quiere que esta bula sea aplicada "a perpetuidad",

Toda determinación canónica para la Iglesia (puedes verlo en otros muchos documentos pontificios) se establecía a perpetuidad, es decir, sin fecha de expiración. Pero lo que un Papa por su autoridad establecía en materia de Derecho Canónico, otro Papa lo podía cambiar o derogar. Si lees documentos pontificios, verás que es así.

Pero para que no tengas que perder tiempo, puedes consultar la bula de Sixto V (año 1586), Postquam verus. Allí el Papa, para siempre, determina el número máximo de cardenales. Según él, nunca jamás debería haber más de 70. 

No sólo eso, para siempre, jamás debía haber dos hermanos de sangre a la vez en el colegio cardenalicio. No hace falta decir que ni un solo canonista era de la opinión que un Papa pudiera cerrar el paso a otro Papa en materia canónica: sólo Dios puede determinar para siempre cosas en la Iglesia.

en segundo lugar dice que si un cardenal "antes" "antes" "antes" del cónclave es encontrado "desviado de la fe, hereje, o cismatico" esta elevacion seria "invalida, nula y sin ningun efecto" a pesar de que se realize con la "unanimidad" de todos los cardenales, es decir un cardenal que fuera hereje manifiesto podria "participar" en el conclave solamente como elector activo o pasivo, pero no podria ser el mismo en persona canónicamente elegido, y si siendo hereje demostrado es elegido esta eleccion es plenamente invalida. 

Te invito a que leas la bula en su texto latino original o en la exacta traducción que transcribí tomada de Documenta Catholica Omnia. Página de absoluta fiabilidad. Probablemente dices eso porque has leído una traducción. Las alegaciones se pueden hacer “antes de su elevación”. El texto es claro en su versión original

Ahora padre fortea presta atencion, un cardenal que en 1999 se hubiera afiliado a la masoneria sátanica queda excomulgado ipso facto, y cae en el anatema establecido por el Papa Pablo iv, cuando habla de "desviado de la fe" o "hereje" un obispo o cardenal que se inscribe a la masoneria-satanista queda como "desviado de la fe, hereje". Un cardenal masón-satanista padre fortea, segun la norma del Papa Pablo iv no puede ser canónicamente "elegido" y si sucediera tal cosa esa elevacion, ese cónclave, aunque hecho con toda seriedad y perfeccion externa seria "invalido, nulo, y sin ningun efecto" de manera que el falsamente elegido seria de manera automática un antipapa o falso papa.

Vuelvo a repetir por tercera (y última vez) que puedes leer tanto la Constitución Apostólica de Juan Pablo II como la de Benedicto XVI. En las dos se dice expresamente que a nadie se le impedirá el voto por el hecho de una excomunión. Eso se puso en los documentos precisamente para evitar que hubiera gente que después alegara eso para pretender que fue nula la elección. Ya puse incluso el texto hace dos o tres posts.

En tercer lugar dices que el mismo Papa Pablo iv con su suprema autoridad enseña, declara y sentencia que "El Romano Pontífice no puede ser juzgado por nadie, sino solo por Dios" 

Padre fortea tu aplicacion de esa cita para lo que se te esta comentando es aberrante, no eres imparcial, sino parcial, aver...padre fortea...¿no te estamos hablando de un obispo que es masón-satanista "antes" "antes" "antes" del cónclave! ? ese obispo masón-satanista no puede ser canónicamente elegido Papa! entonces cuando el Papa pablo iv habla de que el "Romano pontífice" "no puede ser juzgado por nadie" ahí mismo ya se sobreentiende que es un verdadero Papa que "antes" del cónclave NO ERA MASÓN SATANISTA ! 

Estos argumentos ya quedan contestados por mí en los párrafos anteriores. Pero sí que añado que ahora eres tú y alguno como tú el que decide quién es masón-satanista. La Iglesia queda en vuestras manos y en manos de Un café con Galat.

¿como entonces no has visto eso ? padre fortea evidentemente que un verdadero Papa no puede ser juzgado por nadie, evidentemente, porque Pablo iv ya presupone que es un verdadero Papa validamente elegido y por tanto "No puede ser juzgado" en cambio ese cardenal que es MASÓN-SATANISTA antes del cónclave si sale fraudulentamente elegido ése si puede ser juzgado!

¿Y según tú quién le va a juzgar? ¿Los cardenales? ¿Un concilio universal? ¿Un sínodo de blogs? ¿Una votación por Internet de todos los bautizados que no sean masones-satanistas? ¿El sanedrín de Jerusalén?

Bueno, no te esfuerces mucho por pensarlo. Porque Paulo IV lo dejó muy claro, aunque con otras palabras: las alegaciones hay que hacerlas (ante el Colegio Cardenalicio, antes de su elevación al pontificado), después nadie lo puede juzgar. 

Esto era así antes del que tú llamas Bergoglio despectivamente. Yo te hubiera dicho lo mismo hace diez años. Pero, bueno, todos somos malos menos algunos blogs.

Hoy voy a atender a algunos comentaristas


Mañana diré algo más sobre la bula Cum ex apostolatus officio. Perdonad que ayer no tradujera el texto largo, pero es que traducirlo entero me hubiera llevado mucho rato. Sencillamente, no disponía de ese tiempo. Hoy, domingo, sí que quiero responder a algunos comentaristas. 

Un tal Rafael María de la Cruz ha escrito:

Don Fortea y no será que usted está defendiendo la herejía de Bergoglio, porque anda detrás de la posición abierta tras la muerte del padre Gabriel Amorth, exorcista oficial del Vaticano. 
¿no será eso que siendo usted un teólogo y que conoce la doctrina católica. 
Cuidado don Fortea pues ese puesto puede representar las 30 monedas de plata, por las que Judas iscariotes vendió al Cristo de la gloria.

Respuesta: Estimado Rafael, si para defender a la Iglesia, tienes que injuriar a alguien, pregúntate si estás haciendo bien las cosas. Las palabras de Jesús fueron muy duras respecto al juicio. Tú no sabes qué hay en mi corazón ni en mis deseos.

Rodolfo me escribía lo siguiente:

José Antonio Fortea (no como Sacerdote sino al hombre):

Llevo unos cuantos años de seguirte y leer artículos tuyos, además del "Summa Daemonica". Fuí tu vecino por unos días que estuviste en El Salvador y promocioné tu charla; ansié asistir pero no pude. Mi papá llegó a conversar contigo en tu lugar de estancia.

Te pido contestes esto: ¿Porqué especificó en mantener el título de Papa Su Santidad Benedicto XVI? No hay que saber mucho para entender el jaque.

OJO: Cabe recordar que el bicefalismo está prohibido en La Iglesia.

Respuesta: Me imagino que lo de "al hombre" es porque sabes acerca del respeto que todos los santos han enseñado hacia los sacerdotes. Pero si me pegaras una bofetada, no podrías decir antes Dios: "Se la he dado al hombre, no al sacerdote". Para bien (si me haces el bien) o para mal (si me haces el mal) mi sacerdocio y mi humanidad están unidos en mi persona. Así que esa distinción no puedes usarla al referirte a los pastores, porque no puedes dividir lo que Dios para la toda la eternidad ha unido por su poder y autoridad.

Sobre el asunto del que hablas escribí un largo artículo que lo puedes leer en mi libro Ex Scriptorium. También lo puedes leer directamente en este link:


La teorías acerca de que el Papa Benedicto no ha renunciado van contra todo sentido común: contra las palabras del Papa Benedicto y su obrar. En el fondo, creéis a sembradores de fantasías, frente a la Iglesia. Les creéis más a ellos, unos cuantos periodistas, más que los pastores. Curiosamente, hasta los lefebvristas ven con claridad lo que vosotros no veis. Hasta ellos reconocen en Francisco al verdadero, legítimo, indudable y único Vicario de Cristo.

Las palabras de una comentarista llamada Esther sí que definieron correctamente la situación y sus líneas me parecen una buena conclusión ante todo este torrente de fantasías. Esther escribió:

Caudales de odio y de veneno contra el.Santo. Padre y los sacerdotes de la Iglesia católica corren y corren río.abajo, rumbo el infierno, intentando sembrar desunión y división y desobediencia.!!!!

Es extraño... entre más gritan e insultan, entre más ladran, entre más despiden su odio, mayor es nuestro convencimiento, Nuestra fe, nuestro temor a Dios y amor a su Santa Iglesia y a su Vicario el Santo Padre Francisco.

Con todo, esos ladridos de furia y soberbia, habrán de ser escuchados con atención, en el sentido que nos indican que fácil podríamos estar ladrando como perros cancerberos.

Dios.se apiade de todos nosotros. Que extraño suena aquel ladrido sumo de NO SERVIRÉ. Es una.

Y antes, la misma Esther, había compartido este precioso comentario tan igualmente acertado:

Si alguien mira las vidrieras de una antigua catedral desde la calle, no verá más que trozos de vidrio oscuros unidas por tiras de plomo negro; pero si atraviesa el umbral y las mira desde dentro, a contraluz, entonces verá un espectáculo de colores y de figuras impresionantes. Lo mismo ocurre con la Iglesia. El que la mira desde fuera, con los ojos del mundo, no ve más que lados oscuros y miserias; pero el que la mira desde dentro, con los ojos de la fe y sintiéndose parte de ella, verá un cuerpo bien ensamblado, una esposa sin mancha, un gran misterio. Los que estamos dentro, divisamos esta vidriera con la luz que desprende el Espíritu Santo.

Os pido disculpas de que no he podido leer todos los comentarios. Sólo unos pocos. A algunos les he podido contestar, otros no merecían que empleara ningún tiempo en hacerlo. Lo mejor que podemos hacer todos es ignorar a algunos. Yo tampoco puedo estar borrando continuamente comentarios. Pero rezad por algunas personas que por sus comentarios veis que lo necesitan.

Desgraciadamente, lo que vemos en este blog se ve en algunos rincones oscuros de la Iglesia: el crecimiento denso de semillas de división. Sólo hay un obispo de Roma, sólo hay un Sucesor de Pedro. Jorge Mario Bergoglio se cambió el nombre para simbolizar que, desde que fue elevado al solio de Pedro, tenía que ser una nueva persona. El antes llamado Jorge Mario Bergoglio ahora es la cabeza de su Santa Iglesia.
Acabo con unas palabras de Jesucristo:

El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió (Mt 10,40).

Así que cada uno se coloque en esta contienda en el lado que quiera, pero es una decisión que tiene consecuencias.

Vivimos en una época en la que estamos rodeados de paganos. Lamentablemente, dentro de casa algunos siembran la división, porque han decidido creer a novelistas y periodistas más que a los legítimos pastores. 

Que cada uno siga su camino. A sabiendas de que cada camino tiene consecuencias para el alma. Como Jesús dijo: El que no entra por la puerta (...) es ladrón.

sábado, agosto 19, 2017

Señor Galat, sea humilde, que usted no es teólogo


El sr. Galat afirmó que yo si le quería contradecir, debía hacerlo con argumentos. Ya le escribí, ofreciéndole las razones por las que su afirmación de que la elección del Papa Francisco era inválida no se sostenía de ninguna de las maneras. Escribí sobre ese tema, porque ante la gente podía parecer que era su mayor baza en este asunto.

Pero Galat ha hecho que su programa adujera otra razón: menciona que Pablo IV en su bula Cum ex apostolatus officio afirma lo siguiente (tomo el texto de Documenta Catholica Omnia y lo pongo entero, en su parte crítica, para que nadie me acuse de elegir trozos):

Aggiungiamo che, se mai dovesse accadere in qualche tempo che un vescovo, anche se agisce in qualità di arcivescovo o di patriarca o primate od un cardinale di Romana Chiesa, come detto, od un legato, oppure lo stesso Romano Pontefice, che prima della sua promozione a cardinale od alla sua elevazione a Romano Pontefice, avesse deviato dalla fede cattolica o fosse caduto in qualche eresia (o fosse incorso in uno scisma o abbia questo suscitato), sia nulla, non valida e senza alcun valore (nulla, irrita et inanis existat), la sua promozione od elevazione, anche se avvenuta con la concordanza e l’unanime consenso di tutti i cardinali; neppure si potrà dire che essa è convalidata col ricevimento della carica, della consacrazione o del possesso o quasi possesso susseguente del governo e dell’amministrazione, ovvero per l’intronizzazione o adorazione (adoratio) dello stesso Romano Pontefice o per l’obbedienza lui prestata da tutti e per il decorso di qualsiasi durata di tempo nel detto esercizio della sua carica, né essa potrebbe in alcuna sua parte essere ritenuta legittima, e si giudichi aver attribuito od attribuire una facoltà nulla, per amministrare (nullam ... facultatem) a tali persone promosse come vescovi od arcivescovi o patriarchi o primati od assunte come cardinali o come Romano Pontefice, in cose spirituali o temporali; ma difettino di qualsiasi forza (viribus careant) tutte e ciascuna (omnia et singula) di qualsivoglia loro parola, azione, opera di amministrazione o ad esse conseguenti, non possano conferire nessuna fermezza di diritto (nullam prorsus firmitatem nec ius), e le persone stesse che fossero state così promosse od elevate, siano per il fatto stesso (eo ipso) e senza bisogno di una ulteriore dichiarazione (absque aliqua desuper facienda declaratione), private (sint privati) di ogni dignità, posto, onore, titolo, autorità, carica e potere (auctoritate, officio et potestate).

Primero de todo, hace ya muchos posts hablaba yo de la importancia trascendental de que los textos magisteriales se pueden “trabajar” mejor o peor por parte de su autor. Aunque el carisma existe, aunque el Espíritu Santo existe, un texto puede ser más claro o menos claro, suscitar más dudas o menos dudas. 

No se puede pensar que como uno está asistido, ya no es necesario trabajar tanto la parte humana en el proceso de creación de un texto magisterial. Éste es un ejemplo claro de texto que suscita infinidad de cuestiones, tanto en el campo eclesiológico como en el canónico. Más que dar luz, suscita perplejidades. El texto daría para una clase entera en un seminario de una facultad.

Pero yendo a lo esencial (y de forma sumaria), los que siempre citan este texto parcialmente (yo he puesto entera la parte crítica) se olvidan de citar dos pasajes. Cuando habla del Papa que puede caer en herejía, la bula dice:

Incluso el mismo Romano Pontífice, que antes de su promoción a cardenal o de su elevación a Romano Pontífice…

Está muy claro: “antes”. Señor Galat: ¡antes!, ¡antes!, ¡antes!

El otro pasaje de la misma bula que no se cita, cuando se aduce este texto de Paulo IV, es cuando afirma:

Noi, riteniamo (…) che lo stesso Romano Pontefice, il quale agisce in terra quale Vicario di Dio e di Nostro Signore Gesù Cristo ed ha avuto piena potestà su tutti i popoli ed i regni, e tutti giudica senza che da nessuno possa essere giudicato…

Es cierto que esta bula tiene pasajes que debieron trabajarse más para no convertirse en una fuente de problemas canónicos. Pero Paulo IV le dice a usted, señor Galat, una oveja del rebaño, que el Romano Pontífice NO puede ser juzgado por NADIE, salvo por Nuestro Señor Jesucristo.

La bula sí que admite que el Papa pueda ser advertido de sus errores, porque ya se ha dicho que cuando habla en un avión, en una comida, en una charla con teólogos, no es infalible por el hecho de ser Papa:

…qualora sia riconosciuto deviato dalla fede possa essere redarguito (possit a fide devius, redargui)…

Sr. Galat, usted ha apelado a esa bula para poder juzgar y condenar al Papa, cuando esa misma bula es a sus actos a los que condena.

Se lo pido y los obispos se lo exigen: deje de hacer la obra del Diablo dividiendo, creando confusión, injuriando. Dada su edad está muy cerca de comparecer ante el juicio no del Vicario de Cristo, sino de Cristo mismo. 

Ahora mismo ningún sacerdote puede administrarle a usted ningún sacramento, salvo que usted manifieste que se arrepiente de sus ideas cismáticas. Mire que ninguno queremos que usted muera fuera de la Iglesia.

viernes, agosto 18, 2017

Esos fanáticos no tienen ni media posibilidad de vencer a nuestros inmensos estados democráticos


Cuando en otros posts he hablado de que en un futuro lejano desearía ver un gobierno de la Humanidad para bien de todos y cada uno de los seres humanos, un gobierno por parte de los mejores, un gobierno de la Razón, por supuesto no consideraba que ese gobierno se pueda implantar ahora. De hecho, ahora tal cosa sería un desastre. Podría caer en manos de ideologías nefastas o de individuos corruptos. Lo que expresé (y así lo dije) era un ideal.

Ahora bien, qué contraste entre ese ideal de una Humanidad en la que todos somos iguales, en la que el entero planeta se transforma en una Atenas perfecta, en la que los seres humanos somos iguales y libres; en la que ya no importa para nada si uno ha nacido en Honduras o en Alemania, en México o en Japón.

Qué diferencia entre esa sociedad que culmine nuestra evolución como Humanidad, y la barbarie de cientos de miles de seres humanos cargados de doctrinas de resentimiento, deseando imponer el yugo de sus visiones delirantes sobre naciones enteras.

Nuestro himno de la Unión Europea es todo un canto a la alegría, al gozo de vivir, a la fraternidad, a la libertad, a la tolerancia. Me parece el más bello himno nacional de cuántos he escuchado. Más que un himno a una tierra, es un poema sinfónico a un ideal.

Me gustaría decir que el tiempo va a nuestro favor. Pero la Libertad debe ser fuerte. Una libertad débil será conculcada y hasta encadenada. Hay que reconocer que los pilares económicos de esa fortaleza se han ido debilitado más y más en los últimos casi veinte años. No son unos pocos terroristas los que me preocupan. Nos harán llorar, pero no nos derribarán. Lo que me preocupa es que Persia finalmente invada a la Liga Griega.

Los aqueménidas llegaron a quemar Atenas. No se quedaron en Grecia, pero ¿y si lo hubieran logrado? Podrían haber incluso haber destruido todo su pasado. El pasado griego podía haberse convertido en un mito para una colonización persa masiva impulsada por una monarquía que exigía adoración.


No son esos terroristas musulmanes los que nos derribarán. Lo que me preocupa es la nueva Persia del este: una dictadura científica, programada. Un Trántor del siglo XXI. Pero mientras podamos, este blog será libre.

jueves, agosto 17, 2017

Hoy España está de luto


Las democracias occidentales son Atenas. Atenas es atacada por tribus salvajes. Atenas tiene sus defectos, sus corrupciones, pero nada justifica este tipo de atrocidades. Esas tribus podrán hacernos sufrir, pero nuestras polis libres de ciudadanos libres son más fuertes, mucho más fuertes, que esos bárbaros.

El himno de nuestra Unión resuena gozoso, gozoso pero lleno de fuerza.

https://www.youtube.com/watch?v=Jo_-KoBiBG0

Post Data: Vuelvo a pedir a nuestro gobierno que a todo terrorista islámico muerto (o lo que quede de él), se le entierre envuelto todo entero en carne de cerdo y con una gran cabeza de cerdo sobre su cabeza. Y que antes de enterrarlos se tomara una foto del cuerpo del terrorista con la cabeza de cerdo como sombrero.

Eso tendría un efecto indudablemente disuasorio. No tiene nada de venganza, sino de remedio racional frente a la irracionalidad. Recuérdese que estos terroristas son muy supersticiosos y muchos se jactan de jamás haber tocado un cerdo.

¿Por qué el contratante no destruyó el cuadro con sus manos?

Si yo soy el cardenal Leopoldo de Medici y mi pintor me presenta este retrato, al momento hubiera ordenado: "Guardias, prendedlo". Este óleo es la prueba de que resulta lícito encarcelar a un pintor por una obra. Y no me digáis que es que el cardenal era feo. Si el cardenal hubiera querido una fotografía, hubiera pedido una fotografía. Pero pidió un cuadro. Al menos, no lo rodeó de puntillas. 

Las puntillas me parecen totalmente femeninas. Es mi opinión personal. No critico nada a los sacerdotes a los que les gustan. Mi crítica no es a los sacerdotes, sino a las puntillas. Lo siento por las puntillas y las florecitas de colorines bordadas en los manteles del altar, pero de mis iglesias las desterré. 

Este tipo de cuadros son los que hacen que los que pagan pierdan la confianza en los pintores. Ya sólo hubiera faltado que me pusieras la cara de Lenin, parece ser que dijo al ver el resultado de este atentado pictórico.

Un obispo satisfecho con su trabajo




















Conocer la historia de la Iglesia es algo muy beneficioso. Supone conocer lo que Dios ha permitido y lo que no. Cuándo Dios ha intervenido y cuando ha dejado hacer por un tiempo. Es la historia de lo que Dios ha suscitado y de lo que Dios ha determinado que no siguiera subsistiendo. Por supuesto que no conocemos la interpretación que tiene cada uno de los hechos. Pero las Biblia nos ofrece las claves de interpretación.

En una cosa me quiero fijar: podemos repetir todos los errores del pasado. Todos. Hoy día ya no caeríamos, por ejemplo, en el patronato regio por el oro, pero podría ser por la política: es decir, por la política de satisfacer a grupos de presión determinados, por el deseo (o la necesidad) de satisfacer a la mentalidad imperante. Todos los errores del pasado pueden ser repetidos con otros trajes, con otro maquillaje.


Podemos volver incluso a las pelucas episcopales. Odio las pelucas. Sólo pensar en ellas me da picor. Mi aversión a las pelucas es sólo similar a la que tengo por las puntillas y las capas.

martes, agosto 15, 2017

En la misa siempre oramos por el obispo




















Sigo leyendo el libro sobre el episcopado francés en el siglo XVI y XVII. El origen de toda la lacra de malos obispos estaba en el patronato real, en las tercas presiones y los “intereses” que los cortesanos recibían a favor de uno u otro candidato. Esos intereses no eran, desde luego, los de Cristo.

Había obispos que para obtener ciertas sedes se comprometían a pagar “pensiones” a ciertos nobles. El obispo de Marsella, por ejemplo, se había comprometido a pagar una pensión al conde de Tende-Saboya. Y cuando éste murió, su viuda insistió en que se le pagara la pensión a ella.

Con todos estos tejemanejes, hubo una diócesis que tuvo a tres obispos sucesivos pertenecientes a la misma familia. También me ha llamado la atención el peso monetario tan grande que llegó a tener el caso de los obispos que se retiraban a condición de cobrar una pensión anual vitalicia. Pensión negociada con el candidato sucesor. Se retiraban no pocos obispos, sí: pero con esa condición.

Otros obispos pasaban de una diócesis a otra, pero manteniendo una pensión de su primera y segunda diócesis. Consecuencia de las negociaciones (no se pueden llamar de otra manera), también sorprende el gran número de obispos coadjutores.

Roma poco podía hacer ante esta situación galicana. Ni el rey ni los nobles ni los obispos querían cambiar esta situación de la que eran beneficiarios. Los nombramientos de Roma, sin ser perfectos, siempre eran más sanos, menos ligados a toda esta red de intereses. Pero Roma era vista como una instrusa.

Ese episcopado estaba tan aburguesado que ahora entiendo por qué fue en Francia donde surgió la Revolución Francesa. Era una iglesia enferma. Qué tremenda responsabilidad la de transigir con pequeños cambios a peor en la iglesia de una nación, porque esos pequeños cambios pueden dar lugar a cambios más grandes. Y, al cabo de generaciones, el desastre puede ser impresionante.

¡Qué responsabilidad la de los sucesores de los apóstoles por mantener el tesoro del episcopado radiante! Cuando se transige con un pequeño mal, nunca se sabe adónde puede llevar esa pequeña desviación. Lo he dicho mil veces aquí: “Los obispos tienen que ser los mejores. Los más santos de entre los presbíteros sabios y prudentes”. Eso es todo y nunca hay que aceptar nada más que eso.

Por supuesto que nuestros obispos actuales son cien veces mejores que la mayoría de los obispos medievales y modernos. Pero debemos esforzarnos orando para que la jerarquía logre escoger a lo mejor de lo mejor.

No hay nada como los tiempos pasados


























































He seguido leyendo el libro del que hablé ayer, The making of the French Episcopate, 1589-1661. ¡Menuda selva de derechos, privilegios e indultos para todas las cuestiones de nombramientos episcopales!

Por ejemplo, si un obispo francés moría en Roma o cerca de Roma, el Papa podía proveer de obispo a su diócesis directamente, escapando al patronato regio. Puede parecer una cuestión marginal, pero los Papas se aferraron a esta cláusula tenazmente cada vez que tuvo lugar un suceso así. En una negociación entre el papado y el rey galo, cualquier cesión que llevara a un acuerdo era usada después como precedente.

El resultado de que la corona y la aristocracia metieran sus manos en algo tan sagrado como los nombramientos episcopales fue desastroso.

Un solo ejemplo, en 1626 el obispo de la sede Noyon estaba deseoso de retirarse ¡porque alegaba que los daños de la guerra habían sido tantos que la diócesis ya no era capaz de sostener su dignité episcopale!

Un obispo que quiere dejar su diócesis ¡por esa razón! ¿Pero cómo los tradicionalistas de cuño visionario (no los lefevrianos, que sobre esto son más sensatos) pueden pensar que el episcopado actual es el peor de la Historia o, al menos, en muchos siglos? Increíble. Se entiende esa mentalidad si el único conocimiento de la única es a través de las películas.

Ya he comprobado muchas veces que el ultratradicionalismo (uso esa palabra para distinguirlo de los lefevrianos) tiene más que ver con la mitología eclesial que con un conocimiento profundo de la historia de la iglesia. A los que injurian al Papa Francisco, les haría vivir seis meses bajo la autoridad de esos obispos aristócratas y regresarían al tiempo actual amando al Papa, a los obispos de nuestro tiempo y a la Iglesia real.

A todos esos les recomiendo que escuchen a monseñor Fellay: es la versión más razonable de lo irrazonable. 

domingo, agosto 13, 2017

Ah... aquellos obispos comme il faut




















Cuando algunos se quejan de que la Iglesia está horriblemente mal y que todo tiempo pasado fue mejor, me gustaría decir unas pocas cosas sobre el tema. Tranquilos, no van a ser repetición de las 8.000 cosas ya dichas en unos 14.000 post pasados.

La población de Europa sí que está mal en el aspecto de la pertenencia a la Iglesia Católica. Eso no significa que el clero y el pueblo realmente fiel esté mucho peor que el de siglos pasados. Esto que acabo de afirmar es una conclusión. No considero que tenga que justificarla; por lo menos en este post, no.

Hoy precisamente leía en el libro del historiador Joseph Bergin,
The making of the French Episcopate, 1589-1661. La sede episcopal de Metz fue concedida al hijo ilegítimo de Enrique IV de Francia, ejem, de cuatro años de edad.

El segundo cardenal de Rentz intriguing, womanizing and worldy bishop debió la sucesión a la sede de París no precisamente a méritos propios, sino a la influencia y presión de su familia.

Es de suponer que el dr. Galat encontraría el voto de este cardenal en un cónclave perfectamente legal y legítimo.

Hay más casos de candidatos extremadamente jóvenes nombrados para sedes episcopales (aunque esto fueron excepciones contadas) y de otros obispos menos jóvenes pero que cumplieron plenamente con la Humanae Vitae a juzgar por los frutos.

En la época de Luís XIX, los estudios de los historiadores demuestran con detalle cómo el episcopado francés e inglés estuvo dominado por nobles. En la era de la aristocracia, en el siglo XVIII, el episcopado francés llegó a ser casi un monopolio de esta clase social.

En el Concordato de Bolonia, se determinaba que el rey francés presentaría un candidato al Papa dentro del plazo de seis meses desde que quedara vacante la sede. El candidato debía tener el doctorado o la licenciatura, y estar en su vigésimo séptimo año de edad.

No sé cómo serían los candidatos franceses a los 27 años, pero yo, desde luego, era un memo inmaduro.

Sea dicho de paso, se logró que para los candidatos de la familia real existiera una exención de esos grados académicos. Y también para los miembros de las familias de los más altos rangos nobiliarios.


Como se ve, cualquier tiempo pasado no fue mejor. Aunque si te gusta la nobleza, ése es tu tiempo. Si te gustan los grandes pelucones, también ésa es tu época. ¿Los sacerdotes y los obispos de la época del Papa Francisco están mejor que los de esa época? Sí, sin duda, están cien veces mejor. 

Eso sí, ¡cuando se construía una iglesia, no se hacían esperpentos modernos como los de ahora!